Foto N° 5 – Blanca González

“Se armó el caos. Mamá le dijo al grupo que se retirara. En eso se abrió el camino donde estaban ellos. Mamá nos fue buscar y nos llevaron donde había unos tremendo arboles de pino, nos improvisaron como unas casitas con zinc de techo y unas camitas. Nosotros llorábamos asustados porque no sabíamos de qué se trataba. Nos pasó un poco el susto porque llegó un hermano del norte, esa noche, y nos contó cuentos. Al otro día vimos cómo quedó la casa y nos impresionó mucho. Eso es lo que recuerdo de este acontecimiento a los diez años. Además, quedé con un trauma cuando llegamos a Valdivia a vivir, escuchaba a los evangélicos en la calle y entraba en pánico, tuve que ir a una terapia, la cual la superé.”

 

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